Líquido refrigerante: El escudo invisible que salva la vida de tu motor

¿Sabías que el 40% de las averías graves de motor que entran en mi taller en pleno agosto se podrían haber evitado con 20 euros y media hora de trabajo? He visto culatas deformadas, radiadores podridos y bombas de agua gripadas, todo por un enemigo silencioso: un sistema de refrigeración descuidado.
Si eres de los que cree que "echarle agua del grifo" es suficiente, o si te pierdes entre las botellas rosas, verdes y amarillas del supermercado, quédate. En los próximos 5 minutos, voy a explicarte qué líquido refrigerante necesita tu coche y cómo cambiarlo tú mismo como un profesional, ahorrándote facturas de cuatro cifras en reparaciones.
Qué es y cómo funciona realmente
Muchos conductores piensan que el líquido refrigerante solo sirve para que el coche no se congele en invierno (de ahí que lo llamen "anticongelante"). Pero si llevas años en la mecánica, sabes que su función vital es otra: evitar que el motor se funda a sí mismo.
El motor de tu coche funciona a temperaturas infernales. El líquido refrigerante es una mezcla química (generalmente etilenglicol o glicerina más aditivos) diseñada para tres misiones críticas:
- Elevar el punto de ebullición: Mientras el agua hierve a 100ºC, un buen refrigerante aguanta hasta 130ºC o más sin convertirse en vapor. Si hierve, deja de refrigerar.
- Bajar el punto de congelación: Vital si vives en zonas como Burgos o Teruel, protegiendo el bloque hasta -30ºC o -40ºC.
- Evitar la corrosión y cavitación: Esta es la clave. El líquido lubrica la bomba de agua y crea una película protectora sobre los metales internos para que no se oxiden ni se piquen.
Tipos de refrigerante: ¿Orgánico o Inorgánico?
Aquí es donde veo la mayor confusión en los clientes. "Jefe, ¿le pongo el verde o el rosa?". El color ayuda, pero la química es lo que importa.

Refrigerante Inorgánico (IAT)
Es la tecnología vieja escuela. Utiliza silicatos para proteger el metal. Suelen ser de color verde o azul.
- Lo bueno: Protege bien el acero y el hierro fundido de coches antiguos.
- Lo malo: Se degradan muy rápido. A los 2 años o 40.000 km, sus propiedades caen en picado y empiezan a dejar residuos sólidos que atascan el radiador.
Refrigerante Orgánico (OAT)
Es el estándar moderno, reconocible por colores vivos como rosa, rojo o naranja. No usan silicatos, sino aditivos orgánicos.
- Lo bueno: Son mucho más estables. Pueden durar hasta 5 años o 100.000 km. Protegen mejor el aluminio y las aleaciones modernas.
- Lo malo: No se llevan bien con radiadores de latón/cobre muy antiguos (coches clásicos).
La Normativa G (El estándar en España)
En España, debido a la influencia del Grupo Volkswagen (SEAT, Audi, VW), nos guiamos mucho por sus códigos "G". Aquí te dejo una tabla rápida para que no falles:
| Código | Color Típico | Tipo | Uso Recomendado |
|---|---|---|---|
| G11 | Verde/Azul | Híbrido/Inorgánico | Coches anteriores a 1996. |
| G12 / G12+ | Rosa/Rojo | Orgánico (OAT) | Motores modernos (aluminio). Nunca mezclar con G11. |
| G13 | Violeta/Lila | Orgánico (Glicerina) | El más moderno y ecológico. Compatible con casi todo. |
Consejo de taller: Si tu coche es posterior al año 2000, casi seguro necesita un orgánico tipo G12 o superior. Si dudas, el G13 suele ser la opción más segura para rellenar en coches modernos del grupo VAG.
Cómo cambiar el líquido refrigerante paso a paso
Cambiar el líquido no es física nuclear, pero hay que hacerlo bien para no dejar burbujas de aire. Necesitas:
- El refrigerante adecuado (mira el manual).
- Una cubeta para recoger el viejo (¡es muy tóxico, llévalo al punto limpio!).
- Agua destilada (para limpiar).
- Alicates y destornillador.

1. Vaciar el circuito
Con el motor FRÍO (esto es innegociable, o te quemarás vivo), abre el tapón del vaso de expansión. Busca el tornillo de vaciado en la parte baja del radiador o suelta el manguito inferior. Deja que caiga todo el líquido viejo en la cubeta.
2. Limpiar el sistema (El paso que todos se saltan)
Verás que sale líquido sucio. Cierra el manguito, llena el circuito con agua (mejor si es destilada) y arranca el motor unos minutos hasta que coja temperatura (para que abra el termostato). Vuelve a vaciar. Repite esto hasta que el agua salga cristalina. Esto elimina lodos y óxido.
3. Rellenar y purgar
Cierra todo bien. Llena con el refrigerante nuevo hasta la marca de "MAX". Arranca el motor sin poner el tapón del depósito. Verás que salen burbujas y el nivel baja; ve rellenando a medida que traga líquido.
Cuando salte el electroventilador y el nivel se estabilice, cierra el tapón. ¡Listo!
Errores que matan tu motor
- Usar agua del grifo: El cloro y la cal del agua corriente son veneno. En seis meses tendrás el radiador calcificado y la bomba corroída. Úsala solo en una emergencia extrema y cámbiala cuanto antes.
- Mezclar colores: Echar líquido verde (inorgánico) en un depósito con líquido rosa (orgánico) puede crear una pasta marrón espesa que bloquea los conductos finos del motor.
- Ignorar el cambio: El líquido pierde sus propiedades anticorrosivas con el tiempo, aunque el nivel esté bien. Si tiene color "café con leche", cámbialo ya.
Preguntas Frecuentes
- ¿Puedo rellenar solo con agua si está bajo?
- Solo si es una emergencia. El agua rebaja la concentración del refrigerante, haciendo que hierva antes y se congele más fácil. Si rellenas con agua, revisa la protección con un densímetro luego.
- ¿Qué pasa si uso un G12 en un coche viejo?
- Los refrigerantes orgánicos puros pueden atacar las soldaduras de plomo o juntas de cobre de coches clásicos (anteriores a los 90). En esos casos, busca uno específico para clásicos o IAT.
- ¿Cada cuánto se cambia?
- La regla de oro en el taller: Cada 2 años para los inorgánicos (verdes) y cada 5 años o 100.000 km para los orgánicos de larga duración (rosas/G12/G13).
Resumen final
El sistema de refrigeración es el "sistema circulatorio" de tu coche. No ahorres 5 euros en una garrafa de marca blanca dudosa. Usa siempre refrigerante orgánico de calidad (G12+ o G13 si tienes dudas en coches modernos), revisa el nivel mensualmente y jamás mezcles el rosa con el verde. Tu culata te lo agradecerá.
